¿Estás en duelo?
Si estás en duelo te enviamos un fuerte abrazo desde aquí. Porque en éste momento es muy necesario, los abrazos reconfortan y alivian. También calma contar a alguien lo que estás sintiendo. Busca a esa persona que te inspira confianza, que sabe acompañarte y escucharte con el corazón y sin juzgarte.
Estamos cerca de ti

Busca momentos y lugares que te aporten paz y calma. Atiende a tus emociones, ponles nombre y siéntelas, hasta que se diluyan.
Las lágrimas nos ayudan a drenar esas emociones, pero la respiración es la llave de paso emocional. Respira conscientemente cada vez que puedas. Inspira en tres tiempos y exhala en seis.
Establece rutinas flexibles para tu día a día. Ponte pequeños objetivos cada día. Ten mucha paciencia contigo, estás viviendo uno de los momentos más difíciles de tu vida.
Confía en tu propia capacidad para continuar el camino. El camino del duelo es un proceso, debes atravesar un oscuro túnel, donde solo hay una salida hacia la luz. Necesitarás un compañero de viaje que sepa sostener tu linterna hasta que tú puedas hacerlo.
Comprende tu proceso
Ten por seguro que no saldrá la misma persona que entró en ese túnel. Serás otra persona. Diferente. Durante ese camino se trastocará tu forma de ver la vida, las relaciones, la muerte y tu propósito vital. Dale la bienvenida a esa persona.
El pasado no vuelve, el futuro es incierto, solo tienes entre manos el presente y eres la única persona responsable de lo que haces con él.
La vida puede ser leída como una carrera de adquisiciones y pérdidas de las que nadie se libera. Las primeras nos expanden y confortan; las segundas nos contraen y entristecen.


La pérdida el común denominador que se halla tras la enfermedad, la muerte, la traición, la desposesión, el rechazo, el fracaso y tantas otras vivencias humanas que contraen nuestro diafragma.
El hecho de «transitar un duelo» conlleva ser capaces de «sostener» nuestra propia tristeza, sabiendo que nuestros estados de ánimo se hallan sujetos a la ley de la impermanencia. Todo pasa, todo cambia.
Desde pequeñxs hemos vivido pérdidas en la familia, en la escuela, en nuestra comunidad. Pero nadie nos enseña qué hacer cuando sufrimos una pérdida. Parece que es un hecho que debemos saber qué hacer con la tristeza, la rabia, la impotencia, la incredulidad y el dolor.
Te escuchamos
Cuando estamos bien, cuando nuestra vida es maravillosa, no pensamos en que en cualquier momento sufriremos una pérdida. De un empleo, de una amistad, de una pareja, de una mascota, de una vivienda, de un techo, de la salud, de un ser querido, de la vida. Todo sucede en un segundo. El segundo que nos cambia la vida para siempre. La noticia, ese momento que nos quedará grabado por siempre como una huella.
El aprendizaje y la reflexión auténtica marca la diferencia entre una vida vivida plenamente o simplemente vivida. La muerte es esa Presencia que llena la vida de Sentido y de Valor, es una parte de la vida, a la que estamos llamadxs todxs y para la que debemos prepararnos.
Los duelos duelen. Pero las experiencias vividas nos dicen que ese dolor es susceptible de transformarse en algo diferente, nuevo, único y profundamente poderoso.

Te acompañamos

Ser conscientes de nuestra propia finitud nos llena la vida de Sentido y de Valor, minimiza el efecto de desconcierto que provoca la pérdida y el sufrimiento y nos sitúa en el aquí y ahora.
Acercar herramientas que faciliten el camino de las pérdidas y el duelo es la finalidad de la Escuela de Formación Integral.
Te invitamos a acercarte a nosotrxs, tenemos un espacio para tí.
GRUPOS DE APOYO AL DUELO

¿Estás transitando un duelo por una pérdida? ¿Necesitas hablar? ¿Buscas un espacio de escucha profunda y atenta? Da igual si tu pérdida ha sucedido hace un mes o cuarenta años, si necesitas compartir algo sobre ella, te escuchamos.
Co-creamos un espacio de escucha,
confidencial,
seguro,
respetuoso,
cálido y
profundamente compasivo.
Tienes tu lugar, acércate.
Te estamos esperando.

El propósito de un Grupo de Apoyo al Duelo

El propósito de un grupo de apoyo al duelo es facilitar la elaboración e integración del duelo por cualquier tipo de pérdida, al tiempo que se propicia una mayor autoconsciencia.
Poema anónimo
Puedo llorar porque te has ido
o puedo sonreír porque has vivido.
Puedo cerrar los ojos y pedir que vuelvas
o puedo abrirlos y ver todo lo que me has regalado.
Mi corazón puede estar vacío
porque ya no te puedo ver,
o estar lleno del amor que compartimos…
Puedo llorar, cerrar mi mente, sentir el vacío
o puedo hacer lo que a ti te gustaría:
Sonreír, abrir los ojos, amarte y seguir.”



