Curso de Pedagogía de la muerte
Una escuela que educa para la vida no puede hacerlo de espaldas a la muerte. Porque la muerte es parte de la vida, y una parte muy importante. Por eso la formación integral que promovemos en nuestros centros educativos tiene que ser coherente y responder a las necesidades de lxs alumnxs cuando sufren una pérdida. No podemos seguir recurriendo a las ya famosas frases de consuelo que venimos utilizando desde siempre para evitar hablar de la finitud de la vida.
Como docentes, profesionales de la educación y familias, tenemos el deber de dar respuestas pedagógicas que fortalezcan emocional y moralmente a nuestrxs niñxs. La finalidad es que desarrollen herramientas que les ayudarán durante toda su vida a afrontar sus pérdidas.

La educación para la muerte incluye la conciencia de la propia finitud y la elaboración de significados en torno a esta mortalidad. La hemos convertido en un tabú que es necesario derribar creando espacios para hablar de ello, con naturalidad e integrándola en nuestra cotidianeidad.
Dar voz a los miedos e incertidumbres que nos produce la muerte es el primer paso para derribar el tabú en el que la sociedad ha convertido la muerte. La presencia de la muerte en la educación, está justificada desde muchos puntos de vista:
1. Su interés profundo para todo ser humano.
2. Su educatividad durante toda la vida.
3. Sus efectos en la consciencia, la madurez, la sensibilidad, la socialización cultural, la mejora de la convivencia, la preparación para situaciones de pérdida significativas, etc.
No es posible una educación para la vida sin la consciencia de la muerte (Herrán y Cortina, 2006).
Educar en la conciencia de finitud es la base para vivir mejor y con mayor plenitud.
Ser conscientes de nuestra propia finitud nos llena la vida de Sentido y de Valor, minimiza el efecto de desconcierto que provoca la pérdida y el sufrimiento y nos sitúa en el aquí y ahora. Acercar herramientas que faciliten el camino de las pérdidas y el duelo es la finalidad de la Escuela de Formación Integral.

A quién está dirigida ésta formación en Pedagogía de la muerte
Ésta formación responde a la necesidad de abordar el tema de la muerte, las pérdidas y el duelo con niñxs y adolescentes, en el entorno familiar y en el ámbito educativo.
Está dirigida a todo público, porque la educatividad de la muerte nos ayuda a gestionar las pérdidas a lo largo de la vida.
Familias, docentes, personal sanitario, de empresas funerarias y todo aquel que tenga un interés formativo en éstos temas.



