MI MONASTERIO INTERIOR

Estuve de visita en mi monasterio interior.
Es el lugar más íntimo de mí mismo,
un lugar que no está en ninguna parte y en todas.
Me encuentro en una profunda paz en el monasterio interior.
Reina un absoluto silencio,
interrumpido de vez en cuando y por breves instantes,
por susurros, notas y cantos.
Es un monasterio sin paredes pero igualmente inexpugnable,
fortaleza de diamantes.