Recuerda que morirás
“No pienses en la muerte como algo que pasará en el futuro, porque está ocurriendo ahora mismo, en este instante”.
Séneca
Hace unos días he celebrado mis 50 primaveras. Reflexionando sobre esta fecha tan redonda y significativa, me vino a la mente la necesidad de hacer un análisis sobre los diferentes momentos de mi vida que me han dejado una huella, sin etiquetarlos en positivos o negativos, porque considero que todos han sido aprendizajes, porque me lo he permitido.
Aunque he tropezado dos veces con la misma piedra alguna que otra vez, y eso si que es una responsabilidad no asumida en su momento, he descubierto que la culpa no conduce a nada. En el fondo no hay culpa, no existe, hay errores, pero se deben asumir con responsabilidad. Intento jubilar mi juez interior y quedarme con la responsabilidad, un costoso trabajo que no tiene fin.
Un sentimiento de culpa que dura más de 30 segundos es patológico.
Thomas Keating
Hace tiempo tenía una copia impresa de un calendario Memento Mori, y aproveché esta fecha para completarlo. El Calendario de Vida Memento Mori consta de 52 columnas (una por cada semana del año) y 80 filas (una por cada año de vida). Eso suma un total de 4.160 casillas, que representan el tiempo total que vive una persona promedio.
El ser humano medio vive unos 80 años, algo más de 4.000 semanas. Con suerte, llegaré a vivir 80 años, pero nadie me lo garantiza. Quizás viva menos, o mucho más. Con suerte, llegaré a rellenar todas las casillas de este calendario. O tal vez no.
Por cada semana vivida rellené una casilla. Una semana más, una semana menos. Cuando vi el tiempo allí representado me dije: ¿Cuánta vida ya has vivido y cuánta te queda potencialmente por vivir! Como diría Séneca: «cuánto tiempo se ha muerto ya, porque el tiempo que ha pasado también está muerto».
Las casillas me fueron mostrando los momentos dolorosos, a tal punto que pinté con color violeta los nacimientos de mis hijas, y con amarillo la muerte. Me impactó ver que tuve que pintar una casilla con la mitad violeta y la otra mitad amarillo. Recordé aquel profundo dolor por la muerte junto a la infinita felicidad de un nacimiento. Y pensé: No volverás a vivir ese día, ni ese momento, pero sí que han determinado mucho lo que hago, digo y pienso sobre la vida y la muerte hoy en día.
El tiempo pasa, se va como agua entre las manos, la vida se agota minuto a minuto. Memento Mori es una herramienta que nos ayuda a pausar el piloto automático y vivir una vida más plena, consciente y profunda. Tener la muerte como una Presencia llena nuestra vida de sentido y de valor. La conciencia de finitud es una práctica constante para una vida consciente.
Nacimiento y muerte son los acontecimientos más importantes en la vida de una persona, pero no nos preparamos de la misma forma para ellos. ¿Sabemos cómo queremos vivir? Entonces sabremos cómo queremos morir. Porque según cómo hemos vivido es cómo vamos a morir. Toda nuestra vida es una preparación para ese momento final.
¿Alguien nos enseña a vivir? La única maestra es la Vida misma. Aprender a afrontar las pérdidas que nos suceden a lo largo de la vida de forma sana y equilibrada transforma nuestra visión de la vida y la muerte. Ha sido clave en mis pérdidas aprender a verlo todo desde varias perspectivas, cambiar los puntos de vista y profundizar en ello. Transmutar el dolor en Amor es posible, aunque requiere un trabajo importante y una decisión firme de emprender ese camino, un compromiso real.
Memento Mori es ese recurso que puedes utilizar para situarte en el aquí y ahora, reflexionar sobre lo vivido, lo que te queda por vivir y sobre todo comprender que el momento presente es lo único que tienes aún en tus manos y lo que hagas con él es lo que estás haciendo con tu futuro.
Te invito a hacer tu Memento Mori descargándolo aquí.
El Memento Mori que descargarás tiene una particularidad, no es el mismo que encontrarás en cualquier web. ¿Por qué? Porque verás que al principio hay 40 semanas que he agregado. Corresponden a las 40 semanas de vida intrauterina. Puede parecer poco importante, pero no lo es, muchos seres llegan a la vida solo durante unas semanas, unos meses, unos días, y también impactan y dejan huella en sus familias y seres queridos. Quien quiera representar allí esas semanas o días puede hacerlo (por ejemplo en familias que han sufrido una pérdida gestacional, neonatal o perinatal).
Me encantaría conocer tu experiencia al hacerlo, ¡compártela!
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